martes, mayo 22, 2007

Joaquín Murrieta

Su épica surgió a partir de 1850, cuando el gobierno californiano desacató el tratado de Guadalupe Hidalgo. Se implementó una ley de impuestos para mineros extranjeros, la cual no debía aplicarse a los mexicanos. Sin embargo, no quedaron exentos de este pago y se rebelaron, siendo el cabecilla de este movimiento Joaquín Murrieta.

Trincheras, Sonora, México.
Por aquí nació Joaquín entre los años 1824 y 1830, uno de los diez hijos de Juan Murrieta y Juana Orosco. En realidad el lugar de nacimiento es San Rafael del Alamito, a dos kilómetros de Trincheras, pero esa comunidad desapareció a principios del siglo XX. No se conoce la fecha de su boda con Carmen Félis. En 1849 dos de sus hermanos, José y Jesús, partieron hacia California y muy probablemente un año después, en 1850, se les unió Joaquín, formando parte de la oleada de inmigrantes que se desplazaron a la Alta California debido a la fiebre del oro.

En california trabajo en la explotación del oro, mas la buena fortuna fue truncada por una banda de white trahs, que les exigió, con los argumentos del color de la piel abandonar el yacimiento. Joaquín no se asusto y se opuso a la ofensa, pero fue reducido y su esposa violada. Junto con su mujer, abandonó la mina para establecerse en las montañas. Empero los sueños del argonauta estaban lejos de cumplirse: otro grupo de facinerosos localizó su refugio y lo expulsó con la demanda de ser un intruso mexicano. Luego abandonó la minería para establecer una casa de juego. Al volver de una visita familiar, fue acusado de robar la montura en que cabalgaba. Su castigo fue amarrarlo a un árbol para azotarlo; el hermano, quien le había prestado el caballo presuntamente robado, sin juez ni juicio, fue ahorcado. Otras versiones cuentan que marchó a California porque su hermano Jesús le había avisado de un rico yacimiento, pero al llegar lo encontró muerto en Murphys. No bien se curaba del duelo, Joaquín iba a recibir el segundo clavo en su cruz. En compañia de su esposa Carmen Félis se dirigía a la rivera del río Stanislaus. En la Alta California, recién incorporada a Estados Unidos y lugar donde se aplicaba la ley del más fuerte, Joaquín encontró una gavilla de maleantes que lo golpearon, a su esposa la violaron y luego la mataron.





Entonces cambió su personalidad. Hay estudiosos que lo consideran un asaltante de cargamentos de oro, cuatrero y asesino desalmado. El líder de una banda que puso patas arriba a la Alta California. También están quienes optan por definirlo como un guerrillero y patriota mexicano; los que afirman que sólo robó caballos y traficó armamento con la finalidad de recuperar California para México.
Imposibilitado para ganarse la vida legalmente, Murrieta se convirtió en el líder de una banda llamada Los cinco Joaquines, formada por Joaquín Botellier, Joaquín Carrillo, Joaquín Ocomoreña y Joaquín Valenzuela. Entre 1850 y 1853, estos hombres, al lado de la mano derecha de Murrieta, Manuel García, conocido como “Jack Tres Dedos”, fueron responsables de la mayoría de asaltos, robos y asesinatos que se cometieron en el área de Mother Lode, en la Sierra Nevada. Joaquín tenía varios alias. El Zorro del Valle de San Joaquín, El Jinete sin Cabeza, El Coyote, El Patrio... Existe el dicho de que le decían El Patrio porque los gringos no podían pronunciar prieto. El Patrio mexicano y la guerrilla mexicana dio su gran golpe hacia finales de 1852, el 7 de noviembre, día en que ejecutaron al general estadounidense Joshua H. Bean.

El Congreso de California discutía la manera de apresarlo. Finalmente, el 17 de mayo se expidió el histórico estatuto en el que se pidió la cabeza de Joaquín por parte del gobernador John Bigler, con una recompensa de 1000 dólares. Y el 28 de mayo se designó a Harry Love, veterano de la guerra México-Estados Unidos al mando de un grupo de rangers para cumplir la misión, misma que habría de facilitarse debido a la aprehensión de su cuñado, Jesús Félis, quien los guío hasta el campamento. La madrugada del 25 de julio, siete adormilados mexicanos que acampaban en el Arroto de Cantúa fueron despertados a balazos. Harry Love le cortó la cabeza a Murrieta y la mano a Juan Tres Dedos para comenzar una exhibición itinerante de los preciados trofeos.



San Joaquin Valley Library System

De acuerdo con distintos autores y asociaciones académicas, como el Instituto Cervantes, El Zorro de Johnston McCulley es una invención (el látigo y el antifaz) a la que le añadió historias de bandidos reales que vivieron en California en los años posteriores a la anexión a Estados Unidos, principalmente de Joaquín Murrieta. El hombre insolente, comprometido socialmente y romántico justiciero.


El Zorro. La verdadera historia. El Universal.
Joaquín Murrieta, el argonauta exterminador. La Jornada.
Insurgente mexicano. Manuel Rojas.

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